
Más fondos en mayo, pero la misma vulnerabilidad: la cuenta pendiente de las finanzas formoseñas
Formosa recibió un oxígeno financiero en mayo, pero la dependencia fiscal sigue siendo la regla
La provincia de Formosa registró en mayo un respiro en los recursos transferidos por la Nación a través del régimen de coparticipación federal. Según datos de organismos especializados en materia fiscal, los envíos automáticos crecieron un 8,9 % en términos reales respecto al mismo mes del año anterior. Este incremento se tradujo en más de 21.000 millones de pesos adicionales, un alivio tangible en un contexto donde las administraciones provinciales venían atravesando meses de fuertes restricciones financieras.El motor principal de esta recuperación fue el desempeño del Impuesto a las Ganancias, cuya recaudación mostró una mejora interanual que logró compensar, al menos parcialmente, el retroceso persistente del IVA. Este último sigue siendo el termómetro más fiel del deterioro en el nivel de actividad económica y consumo de las familias.De acuerdo con los informes del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) y Politikon Chaco, mayo marcó un punto de inflexión al ser el primer mes de 2026 en el que las provincias lograron revertir la tendencia negativa de las transferencias automáticas.Sin embargo, los especialistas son prudentes y advierten que este alivio es coyuntural. Al observar la foto completa, el acumulado de los primeros cinco meses del año sigue reflejando una caída real de los recursos coparticipables una vez descontado el efecto de la inflación.Para Formosa, una de las jurisdicciones con mayor dependencia de los fondos nacionales para sostener el engranaje estatal, este repunte representa una buena noticia para las cuentas públicas. No obstante, no alcanza para modificar una estructura de fondo frágil ni para compensar completamente las pérdidas acumuladas durante el resto del ejercicio.Los datos dejan una reflexión clara para el segundo semestre: la evolución de las finanzas provinciales continuará siendo rehén del comportamiento de la recaudación nacional y de la marcha de la economía. Mientras no se modifique este esquema, la autonomía financiera seguirá siendo una asignatura pendiente, y cada "buen mes" dependerá exclusivamente de factores que la provincia no controla.



