
Denuncian a la familia Brignole por presunto lavado de activos: cuando el enriquecimiento rápido se encuentra con la opacidad institucional
Dos concejales de El Colorado presentaron una denuncia penal ante la PROCELAC contra el intendente Mario Brignole y su familia. Alegan un "sospechado" crecimiento patrimonial que los llevó de la nada a ser multimillonarios, mientras el municipio niega sistemáticamente el acceso a la información pública. La pregunta que queda flotando es incómoda pero necesaria: ¿de dónde salieron los fondos?
La transparencia en la gestión pública no es un favor que los funcionarios le hacen a la ciudadanía; es una obligación republicana. Sin embargo, cuando las instituciones se vuelven cajas negras y las respuestas se niegan sistemáticamente, la sospecha se instala como un fantasma que recorre la comunidad. Eso es exactamente lo que ocurrió en El Colorado, Formosa, donde concejales de la oposición decidieron que era hora de llevar la situación ante la justicia federal.
Walter Emanuel Zieseniss y Fulvio José Monfardini presentaron esta semana una denuncia penal ante la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (PROCELAC) contra la familia Brignole, que incluye al intendente Mario Brignole, a la diputada provincial Clara Graciela Doroñuc, y a otros miembros del entorno familiar con participación en el Concejo Deliberante y en empresas constructoras locales.
La cronología de una sospecha que crece
Lo que empieza como una denuncia rápidamente se transforma en un relato que muchos coloradenses reconocen: el de una familia que, según los denunciantes, "de la nada se volvió multimillonaria". La acusación no es menor. Los concejales afirman que, tras años de solicitar informes, proyectos de ordenanza para transparentar la gestión y acceso a la información pública, nunca obtuvieron respuesta. Mientras tanto, el patrimonio de la familia Brignole habría crecido de manera exponencial.
Según la denuncia, la familia hoy posee "empresas constructoras, corralones, campos, animales, flota de vehículos, flota de maquinarias, entre otras cosas". La pregunta que formulan los denunciantes es tan simple como inquietante: "¿De dónde sacaron los fondos para hacer tantas inversiones?"
Más allá del escándalo: la crisis de una democracia local
Este caso trasciende la anécdota local para convertirse en un síntoma de algo mucho más grave que afecta a numerosos municipios argentinos. Cuando los mecanismos institucionales de control fallan, cuando el acceso a la información pública se niega de manera sistemática y cuando la opacidad se convierte en la norma, la democracia se vacía de contenido. Los vecinos de El Colorado no están pidiendo un favor; están exigiendo lo que les corresponde por derecho: saber cómo se administra lo público, quiénes se benefician y, sobre todo, qué origen tienen las fortunas que se construyen a la sombra del poder político.
La PROCELAC, organismo dependiente del Ministerio Público Fiscal de la Nación, tendrá ahora la palabra. Los denunciantes han sido claros: "No vamos a mirar para otro costado". Exigen una investigación "seria e independiente" porque, como bien recuerdan, "la plata es de todos los coloradenses, no para el manejo arbitrario de unos pocos".
La pregunta que nos interpela
Más allá de lo que determine la justicia -y es fundamental recordar que se trata de una denuncia y no de una condena-, este episodio nos obliga a reflexionar sobre la calidad institucional de nuestros municipios. ¿Cuántas preguntas quedan sin respuesta en las localidades del interior argentino? ¿Cuántos patrimonios crecen sin explicación mientras los vecinos reclaman transparencia en vano?
La impunidad prospera en el silencio y la opacidad, y porque al final del día, como dicen los propios denunciantes, "queremos que se conozca la verdad y que se haga justicia".
La pelota ahora está en la cancha de la justicia federal.





